Intel no podía quedarse con los brazos cruzados. Cuando todos pensaban que la Ley de Moore estaba por caducar, la firma lanzó una nueva tecnología 3D que permitirá continuarla.
El resultado: transistores para procesadores de 22 nanómetros (nm) llamados con el nombre código Ivy Bridge, que reducen su consumo de energía cuando está en activo y brindan un rendimiento constante hasta un 50 por ciento más, gracias a un diseño en tres dimensiones (3D) llamado Tri-Gate.
La Ley de Moore, creada por el científico computacional Douglas Engelbart, en 1959, y descrita posteriormente por Gordon E. Moore, co-fundador de Intel, expresa que cada 18 meses los transistores debían duplicar su capacidad y disminuir su tamaño, pero en 1975 Moore la modificó al afirmar que el ritmo bajaría, y que la capacidad de integración se duplicaría cada 24 meses.
En términos coloquiales, la Ley hace que los transistores dupliquen su velocidad cada dos años, así que conforme pasa el tiempo, las máquinas "viejas" son incapaces de correr los programas nuevos.
Sin embargo, muchos científicos tenían años de advertir que la Ley dejaría de ser válida debido a las crecientes dificultades técnicas y el gasto por superarlas; incluso el propio Moore le puso un "tope" a su regla: "Mi ley dejará de cumplirse dentro de 10 ó 15 años (desde 2007)".
Lo que pocos sabían es que Intel desde 2002 ya trabajaba junto con otros científicos en la tecnología que permitiría "rejuvenecer" esta Ley.
Así, la idea fundamental era agregarle una dimensión más a los transistores que ya existían hasta el momento y son usados no sólo en computadoras, celulares y electrónica de consumo, sino también en controles electrónicos de vehículos, naves espaciales, electrodomésticos, dispositivos médicos, entre otros.
De acuerdo con Joab Paiva, gerente de desarrollo de mercado para Intel, con la nueva tecnología 3D se logró reducir los procesadores de 32 nm a 22 nm.
"Hay dos cosas importantes, se cambiaron los transistores de dos dimensiones a tres dimensiones y además se redujo su tamaño", afirmó Paiva.
Así, una estructura en 3D permite darle una continuidad a la Ley de Moore porque los transistores se vuelven más pequeños, más baratos y más eficientes desde el punto de vista energético, dijo el gerente.
Sin embargo, no se modifica el plazo de 24 meses para que los transistores dupliquen su capacidad y disminuyan su tamaño.
"Este plazo no aumenta o se reduce, esta es la Ley e Intel está comprometida con ella, por ello continúa llevando la teoría a la práctica para mejorar la tecnología disponible y así habilitar dispositivos que brinden mayor rendimiento con menor consumo de energía, y que también sean más delgados y pequeños", declaró Paiva.
Sacnicte Bastida
No hay comentarios:
Publicar un comentario